10 jul. 2011

No Logo: diseño low cost en una bicicleta

Estamos en un momento en el que todo gira y avanza muy rápido, es difícil crear tendencias y los coolhunters lo tienen más complicado que nunca. Quizás sea por el exceso de información o por la cantidad de personas deseosas de dar rienda suelta a la creatividad y a las ideas. Sobre esto último, yo tengo mis dudas. El caso es que cada día aparecen nuevas ideas de negocio que no podemos saber muy bien cómo van a avanzar.

La última que más nos ha llamado la atención es No Logo, una nueva marca de bicicletas surgida de la fusión de dos talentos perfectamente complementarios: el de un publicitario y el de un chino fabricante de bicicletas. El resultado es el de una curiosa línea de bicis de bajo coste que pretenden convertirse en la diversión del momento y atraer al público más funcional y corriente.


Cuando parece que ya todo está inventado, quizás la solución sea reinventar. Eso pensó el publicitario Alex Lewis cuando conoció a Sam Gu en su pequeño taller de Londres. Las bicis de Sam ya gozaban de cierta popularidad pero lo que más llamó la atención a Alex fue la calidad y el precio. Vio una oportunidad de negocio en ellas y decidió planteárselo así a Sam que aceptó desde el primer momento. Poco tiempo después, formaban la familia perfecta: Sam sabía cómo hacer bicicletas y Alex, cómo venderlas.

Las bicis se hacen en la fabrica que la familia de Sam tiene desde hace 20 años en una ciudad cercana a Beiging. Así es como consiguen calidad a un precio bajo pero el broche final se lo da Alex: el publicitario está convencido de que puede darles una identidad y convertirlas en un objeto de moda.

No Logo son bicis urbanas, sin marchas, que destacan por su amplia variedad de colores atrevidos y, sobre todo, por su precio. El público es gente que, en contra de lo que pudiera parecer, se fija más en la funcionalidad que en lo trendy de sus colores y diseño, gente a la que le gusta ir en bici y divertirse utilizándola.


Como de momento no hay dinero para publicidad, su forma de darse a conocer han sido las redes sociales, el medio idóneo para conversar y escuchar la reacción de sus clientes. Y como hoy en día quien no está en Internet no existe, estas bicis se venden, principalmente, a través de su Web.


Tendremos que esperar al menos un año para empezar a ver estas bicis por las ciudades españolas. Sólo entonces sabremos si la idea de Alex fue realmente buena. Nosotras apostamos porque serán los más modernos los que se suban a pedalear sobre ellas pero, como siempre, esto es cuestión de tendencia y comunicación y, por tanto, dependerá de lo que Alex sepa hacer por ellas.

1 comentario:

  1. ojala se usen mas y asi, por moda, se contamine menos, que nos va a venir muy bien a todos! :D

    G

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